Laberintos: un viaje a la historia

Laberintos: un viaje a la historia

maze at Puesto Viejo Estancia Argentina
Existen laberintos de setos –como el de Puesto Viejo–, de maíz, de madera o de espejos. Pueden ser espiritualmente relajantes o estimulantes a la vista, y pueden incitar a sentimientos de pánico, de excitación o de serenidad. Los laberintos han sido parte de la cultura humana durante miles de años.

Hay dos tipos de laberintos: unicursal y multicursal. Los laberintos unicursales no tienen caminos sin salida y por lo tanto no suponen un mayor desafío para quienes deciden recorrerlos. Un diseño multicursal, sin embargo, tiene caminos ciegos y ramificaciones, y encontrar el “objetivo” del laberinto presenta un desafío.

Aunque el verdadero origen del laberinto probablemente se remonta a los tiempos neolíticos, los primeros laberintos que conocemos formaban parte, en realidad, de monumentos arquitectónicos construidos en Egipto y en Creta hace unos 4000 años.

El primer laberinto registrado en la historia fue el Laberinto egipcio. Un inmenso complejo de palacios situado a las orillas de un lago a siete días de viaje por el Nilo desde las pirámides. El laberinto fue construido por el faraón Amenemhat III en el siglo XIX antes de Cristo. Consistía en miles de habitaciones y doce grandes patios laberínticos, que probablemente estaban destinados a mantener alejados a los visitantes no deseados.

Tras la caída del Imperio Romano, la mayoría de los laberintos adquirió un marcado carácter religioso. Ya no eran estructuras tridimensionales de paredes; sino que se podían encontrar pintados en los pisos y paredes de los enclaves religiosos. El significado de estos laberintos sigue siendo un misterio, aunque existen varias teorías. Algunos creen que el camino sinuoso quiere simbolizar la vida difícil de los primeros cristianos. Otros creen que los laberintos estaban destinados a describir la naturaleza enredada del pecado. Sin embargo, otros creen que los laberintos se utilizaron a modo de “mini-peregrinación” que un feligrés realizaría al cometer un pecado leve.

Durante la Edad Media, los laberintos evolucionaron de viajes espirituales a pasatiempos divertidos. A medida que reyes y reinas construían elaborados jardines, comenzaron a incluir laberintos como una distracción para ellos y sus huéspedes. Desde entonces, los laberintos han conservado su estrecha relación con los jardines: hoy en día, la mayoría de los laberintos públicos son de setos o de maíz, siendo estos último típicamente americanos.

Han habido muchas conjeturas respecto al objetivo de los laberintos. Ciertamente, muchas personas sienten fascinación por ellos, especialmente por los laberintos con varios cursos en donde uno se puede perder, y existen mitos e historias sobre ellos, desde Teseo hasta la actualidad.

¿Sabías que…?

Muchas personas creen que caminar un laberinto puede producir un efecto calmante en el cerebro a través del equilibrio del centro lógico y artístico.